Tejidos españoles del siglo XVIII
En este breve artículo os vamos a hablar de los textiles que se realizaban en España, considerados los mejores por su calidad y su fineza artística, de hace casi trescientos años.
Desde 1714 operaba un sencillo taller toledano que tuvo una repercusión muy importante a nivel nacional e incluso internacional, – como un Zara de aquella época.
En la ciudad de Toledo existió –durante varios decenios- uno de los mejores talleres españoles de artesanos textiles. Abrió el negocio Don Miguel Gregorio Molero que era un artista dedicado al bordado exclusivamente en oro, plata y seda natural (sin tinte). Este señor obtuvo licencia real – de Carlos III- para vender a todo el reino, para comprar seda no sólo en Talavera de la Reina, sino en otros lugares , para obtener exenciones tributarias tanto para la importación como la exportación y también para copiar motivos extranjeros.
A pesar de las crisis económicas –que también las hubo como la actual – los talleres siguieron produciendo . Así en 1786 , según inventarios que se conservan, se bordaron 600 tisues y medias, 60 estolas, 30 paños pluviales, 42 casullas, 28 capas pluviales y 18 dalmáticas. Bajo su dirección había una plantilla de 31 personas trabajando en 12 telares. Incluso en 1849 aún subsistía ésta fábrica de ornamentos de los Molero, única en España y tal vez en Europa, radicando su principal característica en el hecho de que sus producciones eran de una sola pieza.
En la imagen siguiente vemos una capa pluvial de éste taller que se encuentra en el Museu de la Catedral, de Lérida – LLeida.

Otra imagen de la capa y la firma.
En nuestra exposición podéis ver una capa pluvial auténtica de los talleres de Miguel Gregorio Molero, realizada en el siglo XVIII en Toledo, en una sola pieza de seda con hilaturas de oro y plata. Sus motivos florales de amplias ramas se extienden por toda la superficie, característica de la concepción decorativa del “horror vacui” – miedo al vacío- , que se mantuvo en el Rococó. Tiene un bordado de gran calidad y buen estado general de conservación. ( fotos siguientes ).
Capa pluvial Felipe V en seda tejida en plata y oro. Miguel Gregorio Molero. Toledo, h.1720-1740. Medidas: 284 x 141 cm.









